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Impacto de los Libros Rojos (2002 - 2012) en la conservación de los peces de agua dulce de Colombia

Paula Sánchez-DuarteInstituto Alexander von Humboldt Carlos A. LassoInstituto Alexander von Humboldt
Especies de peces dulceacuícolas y número de estudios desarrollados en el período de 2002 y 2015

La reevaluación de listas rojas permite evidenciar si las alertas iniciales sobre las especies que están en peligro han estimulado planes de acción y manejo que aporten a su conservación

Desde la década de los 80, Colombia ha elaborado listas y libros rojos

para llamar la atención sobrelas especies que se encuentran en peligro de extinción y para apoyar la definición de prioridades y áreas clave para su conservación1-3. En las evaluaciones, los cambios de categoría de amenaza pueden estar asociados con aspectos como el acceso a mayores niveles de información, cambios taxonómicos o a un cambio genuino en el estado de conservación de la especie debido a acciones de conservación exitosas o a deterioros a nivel poblacional4. Para medir dichos cambios, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN) cuenta con varios indicadores de seguimiento de la biodiversidad, los cuales permiten obtener unabuena representación del estado y las tendencias de las especies5. Entre ellos se destaca el Índice de la Lista Roja (ILR), que analiza los cambios en elriesgo de extinción de las especies a lo largo del tiempo con base en los cambios genuinos de categoría de amenaza entre, como mínimo, dos evaluaciones5.

En ese contexto, el monitoreo del impacto de la publicación de los Libros Rojos de peces dulceacuícolas de Colombia6,7 cobra especial relevancia por la evidente importancia ecosistémica y de seguridad alimentaria que representan estas especies y porque este grupo biológico cuenta con dos ejercicios de categorización (uno de 2002 y otro de 2012). De hecho, cuando se analizaron los resultados obtenidos en los dos análisis de riesgo se detectaron diferencias debido a los cambios en las condiciones del país y en el nivel de conocimiento de la ictiofauna dulceacuícola. Por otra parte, un análisis de la información enviada por las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), algunas universidades, ONG e institutos de investigación del Sistema Nacional Ambiental (SINA), evidencia que los estudios realizados responden a una serie de medidas de conservación que se propusieron en las dos evaluaciones realizadas.

Los estudios se centraron principalmente en las especies de la cuenca Magdalena-Cauca, otros analizaron aquellas distribuidas en las cuencas del Orinoco y del Amazonas y, en menor proporción, en las especies de las cuencas del río Catatumbo y aquellas que drenan directamente al Pacífico. Estos estudios representan un avance en las medidas de conservación, pero los resultados obtenidos no son los esperados luego de 13 años. Así mismo, el panorama de la conservación de las especies de peces dulceacuícolas amenazadas no resulta esperanzador, como bien lo expone la actualización del 2012, en la que el número de especies incluidas pasó de 45 a 81.

Por su parte, si bien el cálculo del ILR4 indica undescenso en la tasa futura de extinción, es probable que el índice responda a un aumento en la información de las especies evaluadas y no necesariamente a cambios positivos ejercidos para su conservación o la de su hábitat. La extinción de los peces de agua dulce está dada por fuertes amenazas como la sobreexplotación pesquera8,9,la contaminación por vertimientos y minería, la deforestación, la desecación de humedales, la fragmentación del hábitat como consecuencia de la construcción de represas y las invasiones biológicas7.

En suma, la tasa de producción de conocimiento sobre los peces de agua dulce del país y su conservación es muy baja frente a la tasa de degradación de los ecosistemas10. Resulta necesario entonces, revisar y actualizar el marco normativo vigente y convocar a los actores involucrados (MADS, AUNAP, ONG, Academia, etc.) para mejorar las condiciones actuales de las cuencas, realizar un mínimo de estudios biogeográficos, biológicos y pesqueros, y fortalecer la labor de las CAR. Del mismo modo, resulta imperativo articular las funciones y competencias de los actores del sector ambiental frente al manejo del sector pesquero y acuícola del país.

Pirarucú

Arapaima gigas VUVULNERABLE 3m
5 estudios

Doncella

Ageneiosus pardalis VUVULNERABLE 0,7m
7 estudios

Picuda

Salminus affinis VUVULNERABLE 1m
7 estudios

Blanquillo

Sorubim cuspicaudus VUVULNERABLE 0,8m
5 estudios

Bagre rayado del Amazonas

Pseudoplatystoma punctifer VUVULNERABLE 1,2m
4 estudios

Bocachico del Magdalena

Prochilodus magdalenae VUVULNERABLE 0,3 - 0,5m
13 estudios

Capitán de La Sabana

Eremophilus mutisii VUVULNERABLE 0,3m
5 estudios

Bagre rayado del magdalena

Pseudoplatystoma magdaleniatum CREN PELIGRO CRÍTICO 1,2m
8 estudios
¿Qué se ha logrado con la publicación de los libros rojos de peces y cuáles siguen siendo los retos para su conservación?
“El bagre rayado del Magdalena es la especie que está en mayor peligro de extinción en nuestro país”
Paula Sánchez

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TEMÁTICAS

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