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El recurso pesquero continental en Colombia

Riqueza, provisión y amenazas

María Doris EscobarInstituto Alexander von Humboldt
Universidade Federal do Amazonas
María Helena OlayaInstituto Alexander von Humboldt Alexi CusvaInstituto Alexander von Humboldt
Universidad Nacional de Colombia
Carlos A. LassoInstituto Alexander von Humboldt María Cecilia LondoñoInstituto Alexander von Humboldt

Una parte importante de la producción obtenida en áreas de alta provisión del recurso pesquero depende de especies amenazadas. Por tal razón, dichas áreas deben ser priorizadas con miras a controlar las principales presiones sobre el recurso íctico y asegurar su sostenibilidad.

Los ecosistemas acuáticos son una gran fuente de biodiversidad y proporcionan servicios ecosistémicos de provisión, regulación de los

ciclos de nutrientes y bienestar escénico y recreacional1. La pesca, que a nivel mundial proviene como servicio de alimento en un 58,7% del medio natural 2, en Colombia significó una producción de 79.825 t en el 20113. Así mismo, como actividad económica de sustento4-6 y de seguridad alimentaria, beneficia a 150.000 familias, el 40% de las cuales depende de este recurso en humedales continentales, generándoles ingresos cercanos al salario mínimo mensual 3,7.

En Colombia, las áreas de riqueza del recurso íctico para el consumo (ARI) reflejan la diversidad de peces presente en zonas donde se pueden encontrar especies potencialmente extraíbles. Estas áreas son diversas y variadas, reflejo directo de la gran riqueza íctica asociada con la historia evolutiva de las cuencas, la variedad de los nichos ecológicos y la productividad de las aguas del país. Por ejemplo, las cuencas del Amazonas y del Orinoco presentan una alta riqueza en las regiones asociadas con grandes afluentes, tales como los ríos Amazonas, Putumayo, Caquetá, Orinoco, Guaviare, Meta y Arauca5,8, y son reconocidas como un núcleo de diversidad íctica a nivel mundial.

Sin embargo, las ARI no corresponden proporcionalmente con las áreas de provisión para el consumo (API), las cuales contienen los principales sistemas acuáticos dulceacuícolas de los que el país se provee9. Es importante mencionar que la información de las API solo se registra para los puntos de acopio que se consideran más importantes por su actividad comercial, pero no incluye todos los centros de acopio del país. Los mayores niveles de captura por unidad de esfuerzo y elevada producción pesquera en las API están asociados con los sistemas río-planicie de inundación, cuyos hábitats son un ambiente apto para la reproducción y para la cría y protección de los peces10.

De las 173 especies utilizadas para el consumo9, 81 han sido clasificadas en alguna categoría de amenaza, según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)10. La sobreexplotación del recurso, la degradación de sus sistemas acuáticos, la introducción de especies invasoras y los efectos del cambio climático5,7,8 son algunas de las causas que han llegado a reducir la producción pesquera en un 60% durante los últimos 50 años. Por ejemplo, el 84% de la oferta pesquera de la cuenca de Magdalena-Cauca depende de especies amenazadas, lo que hace que la conservación de sus recursos ícticos sea prioritaria.

En términos generales, la tendencia de los recursos pesqueros del país a mediano plazo augura una producción insostenible, junto con sus consiguientes conflictos ambientales y sociales en términos de seguridad alimentaria, deterioro de los ecosistemas y pérdida de la biodiversidad11. Tal escenario podría mitigarse con una gestión efectiva, basada en modelos alternativos y sostenibles de producción pesquera de especies nativas, que eviten la sobreexplotación de especies amenazadas y las invasiones biológicas.

La provisión de peces para el consumo en la cuenca Magdalena-Cauca está sustentada por 31 especies, de las cuales el bochachico provee el 53% de las capturas para el consumo, seguidas por liseta o comelón (7,3%), tilapia (7%), bagre rayado (6%) y blanquillo (6%). En las cuencas del Orinoco, Atrato, Cauca y Sinú el autoconsumo de los recursos pesqueros juega un papel importante en la seguridad alimentaria de la población. Las cuencas del Orinoco y del Amazonas son las que tienen mayor riqueza de especies, mientras que las de Magdalena-Cauca, a pesar de tener menos especies, son las que aportan la mayor provisión de servicio ecosistémico asociado a la pesca.
Áreas de riqueza de especies asociadas a la pesca por zonas hidrográficas9,11,12.
50 a 70
30 a 50
20 a 30
9 a 20

Límite de área hidrográfica
Límite de zona hidrográfica
Sin información

Las estadísticas pesqueras representan una tendencia de los servicios ecosistémicos en los principales sistemas dulceacuícolas del país.
Las zonas hidrográficas de Magadalena-Cauca son las que presentan el mayor número de especies amenazadas y a su vez son las zonas hidrográficas de mayor provisión del servicio ecosistémico Es necesario fortalecer el número de puertos y regiones monitoreados donde el recurso íctico es parte importante de la dieta de los indígenas, rivereños y afrodescendientes
Áreas donde se presentan especies amenazadas
13 a 16
6 a 12
1 a 5
9 a 20

Límite de área hidrográfica
Límite de zona hidrográfica
Sin información

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TEMÁTICAS

CUENCAS HIDROGRÁFICAS ESPECIES AMENAZADAS RECURSO PESQUERO SERVICIOS ECOSISTÉMICOS