Es importante que el país se pregunte qué estrategias se están adoptando para evaluar el riesgo de la actual y futura introducción de cultivos transgénicos.

Los organismos genéticamente modificados (OGM) o transgénicos son aquellos cuya composición genética cuenta con una combinación nueva, fruto de la incorporación controlada de genes de especies ajenas (transgenes). El desarrollo de cultivos genéticamente modificados (GM) busca obtener mayores rendimientos, mejorar la resistencia frente a plagas, aumentar la tolerancia a herbicidas y disminuir los costos de producción. A pesar de sus potenciales beneficios, estos cultivos pueden causar efectos directos o indirectos sobre el ambiente1,2 tales como flujo de transgenes, generación de súper malezas y aumento de la resistencia de las pestes, entre otros, que, de producirse, solo se podrían determinar a largo plazo.

Las especies silvestres son esenciales para el mejoramiento de especies cultivadas y, por lo tanto, para la sostenibilidad de la agricultura. No obstante, los cultivos GM presentes en territorio colombiano aumentan el riesgo de que se presente la transferencia de transgenes hacia los parientes silvestres, del mismo modo que una eventual adopción de más cultivos de este tipo abre la posibilidad de que se traslapen con poblaciones silvestres. No obstante, el flujo genético no constituye la preocupación principal: el mayor problema radica en la naturaleza de los transgenes diseminados y en los efectos que producen en las especies receptoras1, como la pérdida de diversidad genética.

Para entender y mitigar el impacto ecológico del flujo de transgenes se deben desarrollar, entonces, estrategias que permitan:

  • Establecer zonas de distribución real y potencial de las especies en riesgo, con miras a identificar posibles áreas de superposición con cultivos GM en el presente y en el futuro.
  • Desarrollar estudios de diversidad genética anteriores a la introducción de cultivos GM, con el fin de determinar la composición y la variabilidad genética de las especies.
  • Desarrollar un banco de genes y semillas para mantener y fomentar la variabilidad genética natural, así como garantizar su disponibilidad a futuro.
  • Desarrollar metodologías, con sus respectivos programas de monitoreo, para detectar transgenes en las especies receptoras.

Parientes silvestres de arroz

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Para entender y mitigar el impacto ecológico del flujo de transgenes se deben desarrollar, entonces, estrategias que permitan:
1. Establecer zonas de distribución real y potencial de las especies en riesgo, con miras a identificar posibles áreas de superposición con cultivos GM en el presente y en el futuro.
2. Desarrollar estudios de diversidad genética anteriores a la introducción de cultivos GM, con el fin de determinar la composición y la variabilidad genética de las especies.
3. Desarrollar un banco de genes y semillas para mantener y fomentar la variabilidad genética natural, así como garantizar su disponibilidad a futuro.
4. Desarrollar metodologías, con sus respectivos programas de monitoreo, para detectar transgenes en las especies receptoras.
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Distribución del bosque seco tropical y Corporaciones Autónomas Regionales

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Modelos de distribución realizados para los cuatro parientes silvestres del arroz (O. alta, O. grandiglumis, O. latifolia, y O. glumaepatula,) presentes en Colombia3 sugieren una fuerte superposición con las áreas de arroz convencional aptas para el cultivo de arroz GM. Igualmente, casi la totalidad de las áreas donde se ubican las especies silvestres de arroz se encuentran fuera de áreas protegidas. La distribución proyectada a 2050 indica una posible ampliación de los rangos de distribución en las especies silvestres. Por otro lado, los estudios sobre caracterización genética de los parientes silvestres revelan la existencia de una alta diversidad en todas las especies y sugieren un intercambio genético predominante entre individuos cercanos de una misma población. Existe la posibilidad de flujo genético entre el arroz GM y sus parientes silvestres y, aunque estaría limitado por la existencia de barreras genéticas, es un riesgo que no se puede descartar.

Una opción a explorar es el establecimiento de poblaciones en áreas que tengan condiciones favorables para los parientes silvestres pero no para el arroz convencional. Según los modelos, tales áreas parecen existir para todas las especies de arroz silvestre.

Más información

Versión PDF Ficha metodológica Referencias Cítese como
Tovar E., Thomas E., Bocanegra L. y Moreno R. (2016). Parientes silvestres, transgénicos y la conservación de los recursos genético. En: Gómez, M.F., Moreno, L.A., Andrade, G.I. y Rueda, C. (Eds). Biodiversidad 2015. Estado y Tendencias de la Biodiversidad Continental de Colombia. Instituto Alexander von Humboldt. Bogotá D. C.
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