Se propone que en el marco de un proceso colaborativo las empresas privadas puedan tomar decisiones que aporten a la conservación in situ de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos a través de inversiones voluntarias u obligatorias. Con ello, un importante sector puede asumir un rol proactivo e innovador, a partir de la inclusión las áreas claves para la conservación dentro de sus estrategias y políticas de sostenibilidad, lo que aportaría al Sinap.

Existen distintos mecanismos que incentivan la conservación in situ de la biodiversidad a través de iniciativas empresariales. Uno de ellos es el establecimiento y manejo de áreas protegidas con o sin reconocimiento del Estado, en los que en algunos casos, además de la preservación, se desarrollan procesos extractivos, productivos o de usos sostenible inherentes al objetivo lucrativo de la empresa. Esta sinergia entre preservación y productividad, que para algunos puede ser contradictoria, no debería considerarse un impedimento para que el sector empresarial asuma un rol protagónico en la conservación de la biodiversidad. Es importante resaltar que muchos de los planes de manejo ambiental de las área protegida, evidencian que la protección de los recursos naturales coexiste con actividades agropecuarias y productivas.

Aunque son numerosos los lineamientos internacionales1-8 e incentivos9-11, así como el enorme potencial12-19 que el sector empresarial tiene para contribuir a la conservación in situ de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, su participación en el registro y manejo de áreas protegidas ha sido poco notorio20-22, posiblemente porque esta responsabilidad que recae en el Estado a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) ha limitando el aporte de los privados al registro de Reservas Naturales de la Sociedad Civil23-28 (RNSC), a través de las cuales personas naturales o jurídicas pueden ser aportantes.

Una de las primeras y pocas experiencias jurídicas o empresariales es el caso de Sumicol Corona16 que con el acompañamiento de Parques Nacionales Naturales, las autoridades ambientales regionales y de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), logró constituir, registrar y gestionar cuatro RNSC en los departamentos de Antioquia34, Boyacá35, Tolima36 y Cundinamarca37 durante el periodo 2013-2018.

Luego de analizar la legislación ambiental y la información existente, por medio de un taller con expertos y distintas entidades, empresas y agremiaciones, se discutieron las dificultades30, motivos1,2,25, beneficios2,9-11,23,31 y amenazas13 que enfrentan las empresas para el registro y gestión de áreas protegidas. Como resultado se identificó que aunque el mejor mecanismo para establecerlas por iniciativa empresarial es el registro de RNSC, el proceso debería ser diferenciado; es decir, los requisitos, incentivos y seguimiento para que las empresas las registren no pueden seguir siendo los mismos que tienen las personas naturales.

Se proponen estrategias para que las empresas aporten a la conservación bajo distintos escenarios y en colaboración con otros sectores32. Se espera aumentar la participación empresarial dentro del Sinap, y las nuevas inversiones del sector, al considerar la protección de los recursos naturales como uno de los pilares de las estrategias y políticas de sostenibilidad empresarial33, además de reconocer los beneficios relacionados con la imagen, su relación con el Estado y comunidades vecinas, situación competitiva, valorativa y de valor añadido que obtendrían las empresas.

Consideraciones y desafíos para lograr una RNSC con registro diferencial empresarial

  • Propender por que las actividades de extracción o explotación sean temporales, mientras que las de conservación sean a largo plazo o permanentes.
  • Lograr que el registro permita acceder a certificados nacionales e internacionales (índices de cumplimiento) relacionados con la protección del medio ambiente.
  • Asegurar que la implementación de los planes de manejo de la RNSC puedan ser equiparables con las obligaciones o compensaciones de la empresa.
  • Llevar un seguimiento o monitoreo -en colaboración con las comunidades, Estado y academia-, que valide las acciones que se realicen.
  • Garantizar que se incluyan o reconozcan efectivamente estas iniciativas de conservación dentro del ordenamiento territorial.
  • Lograr que la RNSC pueda ser declarada en zonas definidas por la autoridad ambiental, aunque su ubicación esté por fuera del área de operaciones de la empresa; buscando así proteger ecosistemas poco representados en el Sinap, raros o que tengan funciones de conectividad con otras áreas protegidas.
  • Vincular incentivos del Registro Único de Ecosistemas y Áreas Ambientales (REAA) y registros del Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (Runap), para que sean compatibles.
  • Permitir que las empresas mixtas y públicas puedan constituir RNSC de tipo empresarial.
  • Lograr “traducir” el mensaje conservacionista para que los empresarios encuentren atractivo invertir recursos en el registro y manejo de un área protegida.

Estrategias empresariales para la conservación de recursos naturales

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Preguntas sectoriales


Desde las empresas y agremiaciones:


Desde entidades públicas y articuladoras privadas: