Ficha: 201 | 2021

Especies endémicas

Entre el cambio climáticos y sus características ecológicas

Entre 2041 y 2060 se proyecta que las zonas altas de Colombia en los Andes, Sierra Nevada de Santa Marta y la Amazonía, serán las zonas de mayor vulnerabilidad de las especies endémicas debido al cambio climático. Sin embargo, debido a la distribución reducida que presentan las especies endémicas, aquellas que habitan otras regiones como la Orinoquía y las costas también podrían verse afectadas.

Las especies endémicas son también conocidas como especies restringidas o de distribución reducida. Una especie endémica puede estar restringida a una región biogeográfica, a un continente, a una cuenca hidrográfica o a un único ecosistema, como por ejemplo los páramos1. Ellas representan poblaciones únicas de individuos que tienen mayores riesgos de extinción, debido a su distribución geográfica limitada e historia evolutiva reciente. Una de las posibles causas del endemismo son las características a nivel topográfico y climático2, lo cual es evidente en Colombia.

Actualmente, el cambio climático junto con la deforestación incrementa la vulnerabilidad de las especies endémicas, por lo que una solución a la conservación de dichas especies podría ser asegurar su protección dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia (Sinap). Se procesaron las distribuciones de 412 especies endémicas provenientes de BioModelos y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), calculando su representatividad en las áreas protegidas (Áreas Protegidas, 2022)3 y el porcentaje de bosque para cada especie4. Además, se calculó un índice de vulnerabilidad (VUCC)5 frente al cambio climático para describir uno de los futuros posibles, usando una proyección para el año 2050, en un escenario similar a las condiciones actuales socioeconómicas (v.g. alta desigualdad, regiones con daños ambientales drásticos).

El análisis indicó que la distribución de 66 especies se encuentra bien representada (50-70 % representatividad) dentro del Sinap. Un total de 68 especies tan solo el 10 % de representatividad y 39 especies carecen de representación en el sistema. La mayoría de especies endémicas analizadas (239) tienen una representatividad de sus distribuciones entre 10.2 y 48.9 % en el Sinap. Con respecto al bosque, 170 especies tienen un alto porcentaje de bosque (50-70 %), y un total de 31 especies tienen el 10 % o un muy bajo porcentaje de bosque. Mientras que la mayoría, 211 especies, tienen porcentajes entre el 10% y el 49% de bosque. Un factor común para las especies endémicas es que los hábitats que ocupan tienen un grado de transformación avanzado a causa de la deforestación para cultivos legales e ilegales, la ganadería, la contaminación, las especies invasoras y el desarrollo de vías y asentamientos humanos (Región andina) entre otros6. Esto limita aún más la distribución geográfica de las especies y la conectividad de sus poblaciones entre áreas protegidas. La representatividad de las especies endémicas en las áreas protegidas6 ha aumentado desde el 2018 para al menos el 67 % de las especies analizadas. Esto debido a que el número y el tamaño de algunas áreas protegidas se han incrementado en recientes años7.

Con respecto al análisis de cambio climático, todas las especies endémicas analizadas serían potencialmente vulnerables (mínimo: 1.48; máximo: 27.22), si se considera que el índice debería ser igual a cero cuando no hay vulnerabilidad. La vulnerabilidad se concentra en los Andes y los valles interandinos, los piedemontes Pacífico-Andes-Amazonía y Orinoquía y la Sierra Nevada de Santa Marta. La reducción y transformación de los hábitats, junto con la alta vulnerabilidad al cambio climático, haría que las especies endémicas sean cada vez más endémicas o lleguen a la extinción.

Los retos en la conservación de las especies endémicas son grandes, controlar la reducción de sus áreas de distribución reduciendo la deforestación y plantear estrategias de monitoreo que permitan generar soluciones, requieren esfuerzos urgentes e interinstitucionales. Por otra parte, aún se carece de información del número aproximado de las especies endémicas del país y los mapas de distribución aún son escasos, así que incrementar la línea base debería ser una prioridad para monitorear sus tendencias poblacionales de cara a un futuro cambiante.

Vulnerabilidad de especies endémicas al cambio climático

La mayor vulnerabilidad de las especies endémicas se concentra en la región andina debido a la alta riqueza de este tipo de especies (Alta vulnerabilidad 72.7). Sin embargo, las especies endémicas en la Orinoquía y la Amazonía también podrían ser afectadas para el año 2050 por los cambios abruptos de precipitación y temperatura como consecuencia del cambio climático (Baja vulnerabilidad 0.7).

La mayor vulnerabilidad la tienen los anfibios (VUCC: 6.1 promedio de 280 especies), seguido por las aves (VUCC: 5.2 promedio de 37 especies), los reptiles (VUCC: 4.7 promedio de 23 especies), mamíferos (VUCC: 4.0 promedio de 29 especie) y al final las plantas (VUCC: 3.2 promedio de 43 especies).

Interacciones de la pérdida de bosque y cambio climático

Texto: Además del efecto del cambio climático en la reducción de la distribución de las especies endémicas en Colombia, la pérdida de bosque agrava esta pérdida. En regiones interandinas como el valle del río Cauca y el valle del río Magdalena, el Caquetá, Putumayo y la costa pacífica de Nariño se presenta una reducción de bosque, lo cual se sobrepone con sitios de alta vulnerabilidad de las especies al cambio climático. Esto indica, que las especies endémicas son cada vez más endémicas.

La vulnerabilidad se concentra en los Andes y los valles interandinos, los piedemontes Pacífico-Andes-Amazonía y Orinoquía y la Sierra Nevada de Santa Marta. En esas regiones se han descrito recientemente nuevas especies endémicas, por ejemplo, el frailejón de Saboyá en Boyacá (Espeletia saboyana), aves endémicas en la Sierra Nevada de Santa Marta (Grallaria spatiator) y en el Cauca- Antioquía (Grallaria alvarezi), un ratón de la Serranía de los Yariguíes en el Valle del Magdalena (Neacomys sp. nov.), lagartos endémicos del Magdalena (Magdalenasaura leurosquama y M. adercum), etc. Algunas tiene amenazas debido a cambios de sus hábitats8,9 y potencialmente el cambio climático.

Rana saltona

Vive en los páramos.

Ilustración

Relación entre el tamaño de las áreas de distribución potencial de las especies endémicas, su representatividad en el Sinap y porcentaje de bosque

La mayoría de las especies endémicas (96 %) analizadas, están por debajo de los 50 000 km2 de área de distribución. Además, el 83 % de las especies analizadas tienen la mitad o menos de su área de distribución representada en las áreas protegidas de Colombia; de las cuales 167 especies tienen categoría de amenaza de alta preocupación (CR, EN, NT, VU).

Relación entre la representatividad en el Sinap de las especies endémicas analizadas, su vulnerabilidad al cambio climático y porcentaje de bosque

Todas las especies analizadas son vulnerables al cambio climático pero en distinto nivel. Por ejemplo aquellas que tienen categoría de amenaza “En Peligro ” presentan mayores valores de vulnerabilidad climática que aquellas definidas como “Preocupación menor”. Sin embargo, hay especies como Eriocnemis isabellae en categoría En Peligro Crítico que tienen el índice de vulnerabilidad al cambio climático extremadamente alto (mayor a 18). Algo parecido ocurre para cinco especies de rana (Por ejemplo: Hyloxalus facio punctulatus) que han sido definidas como datos deficientes o que no se han evaluado, que presentaron valores del índice alto (mayor a 20).

Más información

Referencias Cítese como
Citación de ficha sugerida: Noguera-Urbano E.A, & Cruz-Rodríguez, C.A.. (2021). Especies endémicas cada vez más endémicas: conservación y cambio climático. En: Moreno, L. A. & Andrade, G. I. (Eds.). Biodiversidad 2022. Estado y tendencias de la biodiversidad continental de Colombia. Bogotá, D. C., Colombia: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.
Compartir