Ficha: 106 | 2024

Plantas útiles. Agrobiodiversidad y bioeconomía

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Con más de 1573 especies nativas de plantas útiles, el Caribe tiene el potencial de transformar su economía y garantizar la seguridad alimentaria de sus comunidades mediante el uso sostenible de la biodiversidad.

Más del 20 % del total de especies de flora útiles registradas para el país (1573 especies) se encuentra en el Caribe Colombiano, una región caracterizada por su inmensa riqueza biocultural1. Estas plantas, empleadas como medicina, alimento humano o materia prima, reflejan no solo el acervo cultural de pueblos indígenas, negros y palenqueros, sino también un potencial transformador para la economía y la soberanía alimentaria.

Proyectos adelantados por el Instituto Humboldt con comunidades de Barranquilla, Montes de María y Becerril permitieron identificar y priorizar algunas especies útiles de la región, según su potencial de aprovechamiento sostenible. Tal es el caso del corozo, el mamón, el jobo, el bijao y el guásimo. Además de su valor alimenticio, estas plantas presentan usos en distintos sectores. El fruto del corozo, por ejemplo, es rico en antocianinas, compuestos con aplicaciones cosméticas y medicinales, empleados en fitomedicamentos contra enfermedades neurodegenerativas; el mamón se destaca por su contenido de flavonoides y glicósidos, útiles en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales, hipertensión y diabetes4-8; y el jobo contiene polisacáridos y carotenoides con potencial uso como nutracéuticos9-12.

Dado que el Caribe es la región colombiana más afectada por la inseguridad alimentaria en términos de acceso y nutrición2, el aprovechamiento de especies vegetales útiles podría contribuir a mitigar dicha problemática. Estas plantas permiten diversificar los medios de vida de las comunidades, proveer alimentos ricos en nutrientes y facilitar el establecimiento de sistemas productivos sostenibles que integren tradiciones y conocimientos locales. La comercialización de estos alimentos representa, además, una oportunidad importante en términos económicos, ya que los excedentes pueden generar ingresos adicionales para las familias mediante su transformación y venta. Uno de los principales desafíos es lograr su integración en cadenas de valor consolidadas que involucren a las comunidades locales.

El diseño de sistemas productivos basados en la agrobiodiversidad contribuye a reducir la dependencia de unos pocos cultivos y a fortalecer la seguridad alimentaria. Sin embargo, su implementación requiere acciones clave, como la conservación de coberturas naturales, la diversificación de los agroecosistemas con especies nativas y promisorias, el fomento de la investigación y la definición de medidas de aprovechamiento sostenible. Este enfoque puede llegar a transformar los alimentos en oportunidades para la autosuficiencia, la agregación de valor y el empoderamiento comunitario, al reconocer el papel de las comunidades en la gestión de sus recursos.

Número de especies útiles identificadas en Barranquilla, Montes de María y Becerril

Mapa base de humedales
Capas de Barranquilla Capas de Montes de María Capas de Becerril

Especies priorizadas por su potencial de aprovechamiento

Especie nativa
Especie introducida
Montes de María Barranquilla Becerril

Tipos de uso de las plantas útiles del Caribe colombiano

Jobo
Spondias mombin
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