Ficha: 412 | 2024

Diseño urbano para la resiliencia climática

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Incorporar criterios de biodiversidad al diseño de las ciudades es fundamental para asegurar la adaptación de las áreas urbanas y las comunidades a escenarios de cambio climático en el Caribe.

Las ciudades son hogar de la mayor parte de la población humana y, por ello, se han convertido en escenarios estratégicos para la construcción de territorios sostenibles. Aunque se reconoce cada vez más el papel de la biodiversidad en este proceso, sus beneficios suelen considerarse como añadidos o complementarios al diseño e implementación de proyectos de desarrollo urbano1. Esta visión representa una pérdida de oportunidades para la gestión territorial. Frente a retos cada vez más urgentes derivados del cambio climático, integrar la biodiversidad como factor de desarrollo mediante estrategias de diseño funcional podría aportar a la adaptabilidad de las áreas verdes y construidas en estos entornos.

Centros urbanos como Montería y el Área Metropolitana de Barranquilla son particularmente vulnerables al cambio climático, ya que enfrentan amenazas como sequías, inundaciones y temperaturas extremas. Ambos territorios han respondido a estos desafíos con distintas estrategias. En Montería, por ejemplo, la conservación del río Sinú y otros ecosistemas estratégicos se ha incorporado a la planeación y diseño urbano, reconociendo el papel de las áreas verdes en la resiliencia climática. Estos espacios contribuyen significativamente al enfriamiento de la ciudad; en promedio, un 30 % más que las zonas construidas. Priorizar la conservación de áreas verdes y el uso de especies nativas adaptadas a las condiciones locales es una estrategia de diseño urbano sensible a la biodiversidad, que aprovecha intencionalmente los beneficios de la naturaleza para enfrentar fenómenos como el efecto de isla de calor o las inundaciones.

En el Área Metropolitana de Barranquilla se han desarrollado iniciativas similares, como el diseño del Parque Central Ciudad Mallorquín. A través de una alianza entre el Grupo Argos y el Instituto Humboldt, se incorporaron arreglos vegetales funcionales como parte de un esfuerzo de conservación de la biodiversidad de los paisajes de la ciénaga y el bosque seco tropical. En este caso, la selección de especies vegetales consideró aspectos como el hábito de crecimiento (árboles, arbustos, palmas, herbáceas de condición rústica y enredaderas), el tipo de actividad en los diferentes espacios del parque (zonas de recreación activa y pasiva), el confort térmico y los estímulos sensoriales para los visitantes.

La acción climática en las ciudades requiere un enfoque integral, que no solo gestione los ecosistemas existentes, sino que también promueva el diseño de espacios urbanos multifuncionales capaces de generar beneficios ambientales y sociales. Además de su impacto en la resiliencia climática, este tipo de diseño es una oportunidad para que las personas se reconecten con especies representativas de la región y recuperen la memoria ecológica asociada a ecosistemas como el bosque seco o los humedales.

Efecto de isla de calor y contribución de los diferentes tipos de áreas urbanas a su mitigación en la ciudad de Montería

Índice de Mitigación del Calor

1
2
3
4
5
6
7
8
9
Índice de vacíos

Uso y distribución de especies vegetales según requerimientos del espacio público en Barranquilla

Plano de distribución de especies vegetales
1
2
2
2
3
3
4
4
4
5
5
6
6

Servicios
ecosistémicos
asociados

Guayacán

Estrategias urbanas

  • Transición y separación: se integran especies de setos o franja verdes de distintos portes que conforman parches de diversa armonía.
  • Confort térmico y permanencia: se priorizan especies semicaducifolias de copa amplia y aparasolada que al generar sombra, mejoran las condiciones de temperatura y estimulan la permanencia de las personas.
  • Hitos del paisaje: se ubican estratégicamente especies en el parque como elementos de referencia de paisaje que generan un sentido de memoria y apropiación.
  • Estímulos sensoriales: la selección y ubicación de árboles frutales de flor y fruto llamativo atraen polinizadores considerada espacios internos alejados de recorridos principales en los que la caída de frutos pueda generar conflicto o accidentes.