El 51 % de los páramos del país están bajo alguna figura de protección y el 86 % mantiene sus coberturas naturales, indicando un alto grado de protección y conservación. No obstante, la planificación para su conservación y la toma de decisiones que definen su ordenamiento y gestión debe reconocer la participación de las comunidades relacionadas con este ecosistema.

Los páramos son ecosistemas estratégicos que regulan y proveen cerca del 70 % del recurso hídrico del país, almacenan grandes cantidades de carbono atmosférico en sus suelos y poseen altos niveles de endemismos1–3. A partir de la Ley 99 de 1993 se encuentran, de manera expresa, en especial protección y actualmente son considerados de importancia estratégica y prioridad nacional de conservación de la biodiversidad por medio de la Ley 1930 de 2018.

La presencia de figuras de protección del Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (Runap) en los páramos se ha incrementado a lo largo del tiempo10, desde la década del 70, cuando se logró su mayor protección y a partir del año 2007 con un aumento de las mismas. Sin embargo, a nivel nacional el 49 % del área de los complejos de páramo no se encuentra bajo ninguna de las categorías y a nivel regional, existen diferencias en su representatividad. Algunos complejos presentan no solo una mayor proporción de figuras de conservación respecto a otros, también diversos tipos de figuras, lo que evidencia distintos niveles de protección.

Aunque, la mayoría de los páramos se encuentra dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales (33 %), en los complejos del sector de Putumayo-Nariño, por ejemplo, predominan otras figuras de conservación que permiten el uso y aprovechamiento sostenible de los recursos. Un análisis nacional de prioridades de conservación es pertinente para seleccionar las figuras de conservación más adecuadas en cada complejo y así favorecer la inversión eficiente de los recursos y guiar los esfuerzos de declaratorias de las distintas figuras de conservación.

El buen estado de conservación de los páramos se evidencia en su alta proporción de cobertura natural. En todos los periodos de tiempo analizados (2002 - 2009 - 2012) estas representan entre el 80 y 90 % del área. Sin embargo, en todos los complejos se presenta un leve incremento de la cobertura transformada a través de los años, coincidiendo con el descenso de la cobertura natural y el aumento de la vegetación secundaria. En 2009 el área transformada del total de complejos de páramo era del 13 %10. Este valor es similar al año 2012, no obstante, la proporción de vegetación secundaria aumentó del 0,6 al 0,9 %. Esta tendencia indica que a pesar del grado de protección y conservación, la presión sobre los páramos se mantiene. Esta presión históricamente está relacionada con actividades agrícolas, de pastoreo y mineras4, por lo que es importante un análisis que relacione los patrones de cambio en las coberturas con las dinámicas de estas actividades.

Es importante reforzar las medidas de protección sobre este ecosistema, a través del diálogo con los diferentes actores que tienen relación directa o indirecta con el mismo. Es primordial identificar las actividades agropecuarias de bajo y alto impacto -según disposiciones de la Ley 1930 de 2018-, con el fin de brindar alternativas que permitan conservar el ecosistema, brindando garantías para la permanencia y pervivencia de las comunidades que los habitan.

Ante la evidencia de una pérdida sostenida de la cobertura natural, se debe proteger la cobertura natural remanente y dependiendo de la extensión del área afectada, combinar estas acciones con procesos de restauración sobre la vegetación en transición. Por el contrario, si el área de cobertura natural remanente se mantiene, las acciones deben enfocarse hacia actividades de uso sostenible sobre las áreas en transición. En todos los casos, es necesario generar alternativas de uso sostenible sobre las áreas transformadas que permitan la productividad de los cultivos con el fin de evitar su expansión. Se recomienda enmarcar estas acciones a partir de la conservación activa como un instrumento para abordar la planificación del territorio desde la participación y apropiación del ecosistema por parte de las comunidades, siendo incluyentes en todas las decisiones que se tomen sobre su ordenamiento y gestión11.

ReporteBIO 2020

Actualización límites cartográficos de los Complejos de Páramos de Colombia, escala 1:100.0005, y el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas de Colombia.

Visitar:
parquesnacionales.gov.co.

Proporción de áreas de conservación de los Páramos de Colombia

Toque en las convenciones para
filtrar por sector o área de conservación

  • Sierra Nevada
    de Santa Marta

  • Coordillera
    Occidental

  • Coordillera
    Central

  • Coordillera
    Oriental

  • Nariño -
    Putumayo

  • Sierra Nevada
    de Santa Marta

  • Cerro
    Plateado

  • Citará

  • El Duende

  • Farallones
    de Cali

  • Frontino -
    Urrao

  • Paramillo

  • Tatamá

  • Belmira

  • Chilí -
    Barragán

  • Guanacas -
    Puracé - Coconucos

  • Las Hermosas

  • Los Nevados

  • Nevado del Huila -
    Moras

  • Sonsón

  • Sotará

  • Almorzadero

  • Altiplano
    Cundiboyacense

  • Chingaza

  • Cruz Verde -
    Sumapaz

  • Guantiva -
    La Rusia

  • Guerrero

  • Iguaque -
    Merchán

  • Jurisdicciones -
    Santurbán - Berlín

  • Los Picachos

  • Miraflores

  • Perijá

  • Pisba

  • Rabanal y
    río Bogotá

  • Sierra Nevada
    del Cocuy

  • Tamá

  • Tota - Bijagual -
    Mamapacha

  • Yariguíes

  • Chiles -
    Cumbal

  • Doña Juana -
    Chimayoy

  • La Cocha -
    Patascoy

ReporteBIO 2020

Fuentes: Actualización límites cartográficos de los Complejos de Páramos de Colombia, escala 1:100.0005, Mapa de cobertura de la tierra periodo 2010 - 20126, y Leyenda Nacional de coberturas de la Tierra Corine Land Cover7.

runap.parquesnacionales.gov.co.

Coberturas natural, secundaria y transformada de los páramos de Colombia

Toque en las convenciones para
filtrar por tipo de cobertura

  • Natural

  • Transformada

  • Secundaria

Área de complejos de páramos registrados dentro de alguna categoría de protección entre el año 1938 y 2018

En el año 2018 se dio la última declaratoria de alguna figura de conservación del RUNAP sobre el área de los complejos de páramos.

Cambio en la proporción de cobertura en los límites cartográficos de los complejos de Páramo en los años 2002, 2009 y 2012

En el año 2018 se dio la última declaratoria de alguna figura de conservación del RUNAP sobre el área de los complejos de páramos.

Natural

Secundaria

Transformada

Fuentes: Mapas de Cobertura de la tierra en el periodo 2002 – 20126,8,9 y Leyenda Nacional de Coberturas de la Tierra Corine Land Cover7.

Las dinámicas de rotación entre actividades agrícolas y pecuarias en Colombia favorecen las transiciones entre áreas transformadas y vegetación secundaria, por encima de los procesos de regeneración hacia coberturas naturales, lo que coincide con los patrones temporales encontrados; se evidencia un aumento de la vegetación secundaria y de las coberturas transformadas, con una leve disminución de la cobertura natural. Esto indica la necesidad de adelantar acciones de restauración y recuperación de la cobertura natural de estas áreas en transición, y así mantener las actividades productivas de tipo sostenible sobre la actual área transformada, evitando su expansión.

Más información

Referencias Cítese como
Burbano-Girón, J., Molina Berbeo, M. A., Gutiérrez Montoya, C & Ochoa-Quintero, J. M. (2020). Estado de conservación de los páramos en colombia. En: Moreno, L. A., Andrade, G. I., Didier, G & Hernández-Manrique, O.L. (Eds.). Biodiversidad 2020. Estado y tendencias de la biodiversidad continental de Colombia. Bogotá, D. C., Colombia: Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. 112p.
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